Se abre la caza de colillas de cigarro en París. Multa de 35 euros. En Madrid, 750 euros

Desde la prohibición de fumar en Francia en 2008, en la capital parisina las colillas puntean el suelo de sus aceras. Las autoridades han decidido continuar adelante en su campaña contra actos incívicos sean sus autores parisinos o turistas.

Se abre la caza de colillas de cigarro en París. Multa de 35 euros. En Madrid, 750 euros

Desde la prohibición de fumar en Francia en 2008, en la capital parisina las colillas puntean el suelo de sus aceras. Las autoridades han decidido continuar adelante en su campaña contra actos incívicos sean sus autores parisinos o turistas.

Tras la campaña contra las heces de perros, los escombros, los papeles, llega el turno a las colillas que invaden las aceras de la capital. Para el próximo verano apagar una colilla en el suelo les podrá costar caro. Esta incivilidad podría castigarse con una multa de 35 euros. En Madrid, son 750 "eurazos."

Desde la prohibición de fumar en los lugares públicos en 2008, las calles se han ido transformando en gigantescos ceniceros a cielo abierto. Los operarios de limpieza calculan que han retirado 315 toneladas de deshechos de fumadores por año. Si calculamos en 90 gramos el peso del cigarrillo, el municipio estima que alcanzan un total de 350 millones de "pavas".

Un cenicero en cada papelera

Hasta el próximo verano, la autoridad municipal instalará de manera escalonada 30.000 ceniceros en varias campañas en cada papelera.

Desde la Asociciación por los Derechos de los NoFumadores su presidente Gérard Audureau estima oportuna la medida. "Los fumadores serán de una vez menos perjudiciales para el medio ambiente, siempre y cuando sean advertidos por la autoridad."

Otros lugares

El ayuntamiento, sin embargo, olvida otros lugares. La empresa de limpieza menciona el metro parisino, que instala los ceniceros en la parte inferior de las escaleras de acceso, y no en los peldaños exteriores. O los edificios administrativos y lugares públicos, como bares y restaurantes que no pueden instalar ceniceros en el exterior.

Además de la polución visual, una colilla es una plaga para la ecología y grave problema de toxicidad. Cuando se baldean las calles, las colillas entran en los desagüaderos; y además, dado que contienen numerosas substancias químicas, se degradan con lentitud -entre 5 y 10 años-; por otra parte, se amontonan formando gruesos pegotes y terminan por polucionar también el agua.

Desde la alcaldía advierten: haremos campañas, instalaremos ceniceros, y cuando hayamos instalado un número suficiente, pasaremos a la advertencia al fumador incívico y a la multa de 35 euros. Es necesario que la gente asuma en su interior este gesto, sostiene la autoridad municipal: "no debemos arrojar nada al suelo, que es de todos".

Aparte del problema logístico de adosar un cenicero a cada papelera -seguro, limpio, cómodo y fácil de limpiar- las autoridades deben considerar un problema adicional: de qué fabricarán los mismos

En un primer momento, la opción de metal inoxidable parecía la más oportuna. Sin embargo, debido al precio de los metales, estas piezas pueden convertirse en objeto de robo y venta ilegal como chatarra. Para evitar este riesgo, el delegado municipal François Dagnaud pasa a referirse a un nuevo material compuesto capaz de resistir altas temperaturas. Probablemente plástico o baquelita.

En Madrid la legislación es muy severa con aquellos que arrojan algo al suelo. Puede alcanzar los 750 euros, según informa la prensa de la capital. La Nueva Ordenanza Municipal incluye en la multa arrojar una colilla, un chicle o un papel. Aunque no se aplica en la realidad.

Otras opciones como ceniceros de mano: un recipiente capaz de contener una colilla que se guarda en el propio paquete se emplea en Barcelona. Valencia ha optado por instalar ceniceros municipales a las puertas de los establecimietos de hostelería, o la ampliación de las papeleras cenicero.

http://www.lefigaro.fr/actualite-france/2012/01/09/01016-20120109ARTFIG00361-la-chasse-aux-megots-est-ouverte-a-paris.php