Cuando una imagen esconde los hechos El oso de la isla de Baffin

En estos das la imagen de un oso famlico, y moribundo, ha recorrido las redes sociales provocando una conmocin que se ha relacionado al cambio climtico. El poder de esta imagen ha alcanzado proporciones picas. El oso de la isla de Baffin es un ejemplo. Recordemos tambin otras imgenes hondamente conmovedoras. @EstoEsElPueblo



La fotografa "Una tarde en la playa" de Bauluz levant una conmocin profunda. Provoc, adems, una agria polmica, porque polica, Cruz Roja y diverso personal sanitario atendan a los nufragos de aquella aciaga tarde. El fotgrafo elimin del encuadre a las fuerzas de ayuda, y centr la imagen en una pareja de inocentes baistas. La foto levant una enorme polvareda, la polmica estaba servida: la indiferencia de occidente frente a la tragedia de la emigracin.


El buitre y la nia de Robert Hadley Idntico espanto produjo esta foto, sobre todo por los titulares que la acompaaron. El texto noticioso que acompaaba a la foto ocultaba un hecho y dejaba volar la tragedia sobre la imaginacin del lector. La tragedia es que la nia moribunda sera presa del buitre. La realidad es que haca sus necesidades en un estercolero; y a lo lejos, mientras, un buitre, esperaba su comida (animales muertos, restos de caza o presas, etc.) que los habitantes del poblado arrojaban al basural.

El pequeo refugiado Aylan nufrago en las costas de Turqua; los rohinga que huyen de la persecucin religiosa; los yazides que escapan de otra persecucin religiosa y que son esclavizados, violados, torturados... son imgenes de gran carga simblica que, arrojadas a las redes sociales, provocan torrentes de indignacin.

Hay solucin o provecho en estas riadas de indignacin digital?

La casustica es muy variada, y la indignacin muy profunda. En muchos casos de hondo dramatismo la indignacin que despiertan no contribuye a solucionar el problema; incluso llega a esconder el ruidoso turbin la realidad de los hechos.

Volvamos al caso del oso blanco de la actualidad

Poco podemos hacer por un oso blanco muy viejo, hambriento, que probablemente ha perdido dientes por la vejez; que est enfermo, o sus rganos -igual que sus msculos- ya no responden como si fuera joven; el animal acude arrastrndose a un punto de alimentacin para animales en tiempos de escasez establecido por el hombre donde se arrojan acaso despojos de un matadero o de otro animal hallado muerto en la reserva. Estamos viendo unos minutos de grabacin de los ltimos das/ semanas / meses de la agona del oso salvaje.

Vemos cmo el oso no encuentra comida apta ni suficiente. Quiz otros animales se han adelantado; animales ms fuertes; competidores que solo permitirn acercarse a la comida a los dbiles cuando ellos han quedado saciados. Es la ley de la selva.

El oso lleva meses o aos de agona

En la selva la agona es lenta. Porque en la selva los animales tambin mueren. Mueren dbiles y envejecidos tras agonizar semanas y meses como este oso.

Mueren como consecuencia de las heridas que les causan sus compaeros de manada para expulsarles de su posicin de privilegio o de la manada misma. Mueren porque resultan heridos por sus propias presas, que defienden su vida con toda su fuerza (y con xito) si el depredador es dbil. La ley de la selva es cruel con los animales cuando estos envejecen. No hay pelculas ni documentales sobre la muerte de estos animales, viejos, dbiles, famlicos, heridos... y sin embargo, as mueren.

El oso blanco de las imgenes nos permite visibilizar el descenso de otros animales, de cualquier especie, desde su mxima fuerza en la edad adulta, hasta el lento declinar de la fuerza, de la agilidad, de la salud.

En algunas reservas guardas armados se encargan de eliminar a los animales dbiles, enfermos o agonizantes. Evitan un sufrimiento intil y evitan enfermedades. Sus cadveres seran alimento para otros.

En otras partes son cazadores quienes realizan esta actividad para mantener limpio y puro el medio ambiente -previo pago de importantes sumas de dinero-.

La caza es una actividad deportiva y cultural con importantes beneficios. Los animales necesitan de la razn humana como gua. En ningn parque natural rige la ley de la selva. Es la razn humana quien gobierna el equilibrio entre las distintas poblaciones de animales para evitar un exceso de depredadores o una falta de los mismos; un exceso de rumiantes; un exceso de cocodrilos... Y la razn humana ha puesto al cazador como guardin del equilibrio ecolgico, de la vida salvaje.

Solo los animales de la tele no envejecen. Pero la vida de los animales no es como la presentan en televisin. Especialmente la vida de los animales en la selva.

Cuntos animales hemos visto morir de viejos como el oso polar en la isla de Baffin?

King Kong sigue teniendo 20 aos. El Pato Lucas 12 meses. El toro Ferdinando de Walt Disney no cumplir 80 aos el prximo mes de noviembre: seguir teniendo la misma edad que en 1938: unos 3 aos.

Con ingresos procedentes de la caza hombres, animales y medio ambiente ven mejoradas sus condiciones. Sin los ingresos de la caza, condenamos a las poblaciones animales de reservas naturales y selvas a una lenta agona que puede durar meses y aos hasta el fin de su muerte.

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