El Capitán Trueno. Tras los pasos del héroe. Exposición

Hasta el 29 de enero. Sesenta años un cómic mítico que hay que conocer. Desde su primer cuadernillo, en 1956 y hasta bien entrada la década de los sesenta la serie cautivó la imaginación de varias generaciones de lectores, y se prolongó en sucesivas reediciones, hasta hoy mismo. Esta exposición rememola la figura del héroe, de su guionista y dibujante Víctor Mora -uno de los creadores de un cómic imprescindible en la historia de nuestro país- y Ambrós de igual influencia en el dibujo del cómic.
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La exposición está vinculada, en sus tres espacios temáticos (literatura, arquitectura, técnica), por un hilo conductor político: las historias de un español que no hace pie en España, las de un permanente exiliado con añoranza, las de un paladín de la libertad y la justicia en una época de dictadura. Con todas sus ambigüedades y todos sus equívocos. Con toda su sagacidad.

El Capitán Trueno -cuyo nacimiento se fija en una ciudad cercana al mar que no menciona- viajará en globo antes de su invención; utilizará pólvora y se valdrá de otros artefactos muy posteriores a su época, para embargar la imaginación de cada lector, capítulo capítulo, y durante muchos años.

Es también la exposición un reconocimiento al viaje en este caso a través del cómic, cuyos dibujos nos descubrirán países y ciudades imaginarias; fortalezas inexpugnables y animales maravillos, que suspenden el principio de realidad y llevan la imaginación a lugares donde tras la lucha, se aplicará la justicia del humilde contra el orgulloso; del débil frente al fuerte; del pobre frente al rico, etc.

La historia del Capitán Trueno empieza frente a la fortaleza de San Juan de Acre, Israel, a comienzos del siglo XII durante la III Cruzada. No es de extrañar este arranque. Al fin y al cabo, el Capitán Trueno es la prolongación en cómic de aquel mandato bíblico que podemos considerar el primer principio del socialismo "Ojo por ojo, y diente por diente".

Círculo de Bellas Artes, C/ Alcalá M Sevilla, Banco. Pequeña entrada

La historia del Capitán Trueno empieza frente a la fortaleza de San Juan de Acre, Akka, o Akko, según los idiomas, a comienzos del siglo XII durante la III Cruzada. No es de extrañar este arranque. Al fin y al cabo, el Capitán Trueno es la prolongación en el cómic de aquel mandato bíblico que os invito a considerar como el primer principio del socialismo: "Ojo por ojo, y diente por diente".

En el Antiguo Testamento el mandato divino ojo por ojo, diente por diente; mano por mano; pie por pie aparece palabra por palabra en tres de los libros primeros de la Biblia.

Para los que desconozcáis este libro, que es raíz primera del cristianismo y de sus variantes (protestantes, ortodoxos, católicos, etc.,) los cinco primeros libros de la Biblia son el Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio. Los demás se fueron añadiendo a lo largo de los siglos. Copio las menciones en Tres de estos Cinco Libros que escribo en mayúsculas para destacar lo que quiero decir sobre la frase mencionada, que "mano por mano, pie por pie."

Éxodo

"23 Pero si ocurre un accidente mortal, entonces tienes que dar alma por alma, 24 ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, 25 marca candente por marca candente, herida por herida, golpe por golpe."

Levítico

(19) Y en caso de que un hombre le causara un defecto a su asociado, entonces, tal como él haya hecho, así se le debe hacer a él. (20) Fractura por fractura, ojo por ojo, diente por diente; la misma clase de defecto que le cause al hombre, eso es lo que se le debe causar a él. (21) Y el que hiera mortalmente a una bestia debe dar compensación por ella, pero el que hiera mortalmente a un hombre debe ser muerto."
"(22) Una misma decisión judicial debe aplicar a ustedes. El residente forastero debe resultar ser lo mismo que el natural, porque yo soy JHWH el Dios de ustedes."

Deuteronomio capítulo 19, versículo 21:
"Y tu ojo no debe sentirse apenado: alma será por alma, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie."

Os llamo la atención sobre los versículos del Levítico en el que incluye a los extranjeros como personas con derecho a esta Justicia Divina revelada por Yaveh. "El residente forastero" también está considerado como ciudadano con derechos, con los mismos derechos que los judíos, como un mandato directo de Dios.

Dicho esto, ¿extraña que tantos pensadores y políticos judíos sean marxistas o socialistas? La tradición en la enseñanza no es religiosa, pero en sus escuelas, la enseñanza implica un amplio conocimiento de la historia, y la historia de los judíos, la mayor parte de la historia antigua, está en el llamado Antiguo Testamento.

No es lugar para citar pensadores marxistas de origen judío, pero podemos incluir en esta nómina a los siguientes: Karl Marx, Frederik Engels, Karl Kautski, Ferdinand Lasalle, Kamenev, Zinoviev, Rikov, Trotsky... y un larguísimo etcétera, que ocuparía varias páginas.

Ojo por ojo; diente por diente; mano por mano; pie por pie es la primera justicia del pobre contra el rico; del débil contra el fuerte... ¿qué hacía el Capitán Trueno? Los avatares del Capitán Trueno consisten en restituir a los pobres lo que el rico les robó; en devolver golpe por golpe contra el poderoso.

"Mano por mano; pie por pie" era un mandato celestial contra la ley del más fuerte, contra la ley de la jungla; lo que parecía el fin de aquella enseñanza de remotos tiempos: el pez grande se come al pez pequeño. La ley del Talión estaba escrita, y solo faltaba su aplicación.

Esta justicia igualitaria ante la que todos son iguales y no hay privilegios, fue el primer principio del socialismo. Sin embargo, por cuestiones de geopolítica, o más bien, de teo-política o de política-religión quedó reducido a una frase publicitaria ajena a su sentido justiciero y original: "ojo por ojo, y todos nos quedaremos tuertos".

Sin este primer principio de justicia social igualitaria revelado por Dios, Yaveh, en el Antiguo Testamento, no solo las aventuras del Capitán Trueno no habrían tenido lugar, sino que la ley de la selva seguiría imperando.

Este cómic que echó a andar por los caminos de España en 1956 alcanzó tiradas asombrosas de hasta 300.000 ejemplares. Perduró en el tiempo, y sembró un alfabeto y unos códigos lectura de los cómics que aún se mantienen vivos.

Quizá lo que si ha variado en la sociedad es el código ético del Capitán Trueno. Nos hemos vuelto competitivos, duros e insensibles ante los "forasteros" y ante los débiles. Quizá porque es necesario que vuelva el Capitán Trueno.