Campaña Intimissimi: Reciclamos y valoramos tus prendas usadas

Al cambiar de estación vuelve el trasiego de ropa de invierno a ropa de primavera y verano. En esta situación, suele suceder, nos encontramos con muchas dudas: qué prendas guardar, o cuáles eliminar de nuestro armario de forma definitiva. Intimissimi propone reciclar estas prendas a cambio de vales de dinero para nuestras compras.
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Botella de cristal, botella de plástico: tú pagas, tuya es. Pero... ¿a dónde va nuestro dinero?

Campaña Intimissimi: Reciclamos y valoramos tus prendas usadas
La idea es de Intimissimi. Entrega en una tienda ropa usada y recibirás vales (sujetador, 3 euros; prenda de punto como camiseta interior, camisa, jersey, etc. 2 euros; pijama, 2 euros; slip de hombre o bragas, 1 euro.

Estos vales son canjeables en un plazo de ¡seis meses! La campaña dura hasta el 31 de julio, y lo único que tienes que hacer es entregar esa ropa usada en la tienda intimissimi adherida a la iniciativa.

Además de canjeables, son acumulables y aunque tienen alguna restricción -no se aplican sobre prendas con oferta, no son canjeables por dinero... esta operación es muy interesante para despejar el armario de ropa que quizá no volvamos a usar y renovar el vestuario ahorrando dinero.

Desde 2011 Intimissimi está luchando por la sostenibilidad del planeta con iniciativas ecosostenibles. Intimissimi, que cuenta con el apoyo de I:CO, recicla los materiales en Alemania, Estados Unidos e Italia, creando así una sinergia entre los países para conseguir una finalidad común: proteger el medio ambiente.

Como ves renovar el armario es también una acción social que contribuye a la sostenibilidad y proteges el medio ambiente ¡además recibes un dinero a cambio!

¡Comparte! Si alguna empresa copia la inicitiva de Intimissi ¡Compártelo! para muchos puede ser una ayuda importante y además colaboras para mantener en forma nuestra capacidad de ahorro.

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Envase de plástico, envase de cristal si el consumidor los paga, entonces le pertenecen.

Si vivieras en Alemania harías como hacen allí: acudir al supermercado con una bolsa en la que llevas tus botellas de cristal y de plástico. ¿Para qué? os preguntaréis algunos. La respuesta es "para recibir dinero por los cascos y botellas vacías que entregas para su reciclado."

En todos los supermercados de Alemania, y de otros países de Europa, existen máquinas en las que depositar las botellas... y te entregan un vale a cambio: hasta 30 céntimos por cada botella que entregas para su reciclado.

Como vemos, la empresa recicladora "devuelve" al usuario el precio de coste de la botella o envase, que puede variar como decíamos, desde 0.05 céntimos hasta 0.30 céntimos por cada botella que se retorna para su reciclado.

En Madrid, por ejemplo, sucede algo muy distinto cada una de nosotras como consumidoras pagamos por el producto que compramos (el contenido) y por la botella (el envase de plástico o cristal).

En toda España el consumidor "debe" realizar "gratis et amore" varias tareas (a beneficio de una empresa.) Primero clasificar (gratis) los restos. Segundo, llevar sus botellas y envases, al contenedor correspondiente. En tercer lugar, depositar los mismos según las instrucciones para cada tipo de envase (como depositar los tetras aplastados para que ocupen menos). Tres tareas que realizamos gratis, sin recibir nada a cambio.

No acaba aquí el precio que cada español paga por retornar cada envase de cristal o de plástico. Aquí os señalo dos cargas más que soportan cada vecino. Y una tercera.

La primera vemos que cada puesto de contenedores está ubicado en la calle junto a la acera y ocupa una o dos plazas de aparcamiento (¡esas plazas tan escasas! en nuestras calles y ciudades y por el que nos cobran... ¡Toma! ¡Y nos multan!)

La segunda además del espacio de los vecinos que "nos comen," toda la zona alrededor de los contenedores suele estar sucia, rodeada de papeles y de suciedad y es una zona que ha terminado, con el paso del tiempo, por convertirse en foco de atracción para escombros y trastos viejos que se abandonan en la calle.

Y la tercera esos contenedores se vacían tarde -cuanto más llenos, más beneficio para la empresa- Y se limpian ¡más tarde todavía! Como consecuencia, irradian malos olores y mal ambiente en el vecindario. Y nos paramos aquí.

Como vemos, el sistema que se sigue en Madrid está lleno de inconvenientes... y ninguna ventaja para el madrileño o la madrileña. L@s vecin@s somos l@s pagan@s. Cuando retornamos los envases -gratis- la empresa que la recibe nos maltrata -como hemos visto- ¡y en repetidas ocasiones! ¿Podemos pensar en una solución distinta?

Conclusión En este caso yo prefiero ser de Alemania. Prefiero acudir con mi bolsa y mi media docena de botellas a la máquina que "obligatoriamente" debe tener cada empresa a disposición del consumidor. Una máquina que está limpia y "limpiamente" me entrega entre 0.15 y 0.20 céntimos de euro de media por cada botella que retorno para su reciclado.

Hagan cuentas, señoras y señores y díganme qué método prefieren, el de España (pagas por los cascos/envases y colaboras para retornar al recicle... y recibes a cambio maltrato y desprecio) o el de Alemania: recibes un dinero a cambio de tu colaboración.
Esta es nuestra conclusión:Aquí, así: Totalmente Injusto.
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